El Pantano de La Grajera

05/Jul/2011 en Ocio, Parques
Siguiendo el Camino de Santiago dirección a Burgos, entre Logroño y Navarrete, se encuentra el embalse de La Grajera, a 3-4 kilómetros de la capital riojana. Construido en 1883 y luego amplicado en 1908, siendo alcalde Miguel Salvador Rodrigáñez.

El embalse comenzó siendo una pequeña laguna que recogía agua de las lluvias, y que después la comunidad de regantes decidió represar y dotar de agua proveniente del río Iregua para luego regar las huertas de la zona.

Más tarde el entorno fue siendo acondicionado para su uso como parque recreativo (inaugurado el 17 de septiembre de 1992) y ampliándose posteriormente hasta ocupar actualmente más de 400 hectáreas.

Los alrededores del embalse han sido acondicionados para disfrute de los logroñeses con senderos por los que pasear, asadores y mesas, un parking, un bar-restaurante, una aula didáctica, un observatorio de aves desde el que es posible observar numerosas aves acuáticas (la cercanía al embalse de Las Cañas en Viana y al río Ebro provocan un intenso ir y venir de aves entre dichos espacios) o un cercado donde se puede ver un rebaño (bastante numeroso) de gamos. Si permitieran el uso de alguna barca o piragüa para dar alguna vuelta ya sería el sitio perfecto.

La lámina de agua ocupa una superficie de unas 32 hectáreas y la profundidad media es de unos 5 metros y medio. El embalse (es un coto de pesca intensiva) cuenta con varias especies de peces (muchas introducidas para su posterior pesca deportiva), como carpas, carpines, black-bass, trucha arco iris, tencas y madrillas. Entre los reptiles y anfibios, se pueden nombrar los lagartos ocelados, culebras de agua, varias especies de sapos, ranas y tritones.

La población de avifauna nidificante, que puede varíar en número y especies presentes de un año a otro, suele estar formada por somormujos lavancos, zampullines, avetorillos, ánades reales, gallinetas, rascones, pato colorado, porrón europeo, focha común, carricero común, garzas reales e imperialesy lavanderas cascadeñas y blancas.

Otras aves presentes en el entorno de manera más o menos estacional y menos vinculadas al humedal serían el búho chico, milanos real y negro, cernícalo vulgar, mochuelo europeo, cárabo, vencejo, golondrina, aviones común y zapador, torcecuellos, pico menos, coguajada común, triguero, abubilla y currucas carrasqueñas, mosquiteras y capirotadas. A estas hay que añadir otras especies que usan el embalse como refugio de invernada o área de descanso en las migraciones.